Con este mensaje empezaras bien el año: Tus miedos no son tus enemigos

Hola, lectoras.

Si algo he aprendido en la vida es el poder que te otorga la voz y el poder que te otorga la escritura, la libertad de expresar y sanar. 

Solo pocos caracteres para decirte algo importante. 

“Hay mucho valor en reconocer que no podemos con todo. Hay mucho valor en aceptar y abrazar nuestros miedos y debilidades. Hay mucho valor en dejar de tratar de ser súper héroes y detenernos por momentos”.

Sabes, toda la vida soñé y sigo soñando muchas cosas, desde que era chica tenía expectativas muy altas para mi vida.

Expectativas que en ocasiones me daban miedo, miedo de no llegar a alcanzarlas y fuera la típica “Perspectiva” vs “Realidad”.  

Pasaron los años y esos sueños fueron cambiando y fueron haciéndose más grandes aún, pero… así como los sueños, pasó con mis miedos.

Llegaron miedos a mi vida conforme pasaba el tiempo, supongo que la vida cambia, las responsabilidades cambian y nosotros cambiamos. 

Siempre que sentía que algo me daba cierto temor trataba de afrontarlo con la acción

Me daba emoción, pero tenía cierto temor de estudiar Ingeniería y lo hice.

Me daba cierto temor mudarme, vivir y experimentar la independencia en su máxima potencia, estar lejos de mi familia, y lo hice. 

Me daba cierto temor y emoción viajar sola y lo hice.

Me daba temor quedarme en hostales con personas completamente desconocidas y lo hice.

Me daba cierto temor descubrirme y pasar tiempo de calidad a solas y lo hice y sigo haciendo.  

Y así como temores “grandes” los temores pequeños como aventarme de una tirolesa y lo hice.

Me descalabre, pero lo hice. 

Entre otras cosas…

Quizá puedas decir que son cosas insignificantes, pero durante años pasé mi vida tratando de confrontar mis miedos, quizá pensando que esos miedos eran mis enemigos.

OJO no digo que todo me daba pavor, simplemente tenía anhelos de hacer algo y ese retorcijón que se siente en el estómago, bueno, eso era lo que yo confrontaba. 

Hasta que este año me paró por completo y me hizo entender que mis miedos no son mis enemigos. 

Solo tratan de protegerme del peligro. 

Se dice que los miedos funcionan como una alerta. 

La distorsión ocurre cuando la persona los exagera, construye sus propios temores o no sabe lidiar con ellos. 

Andrea Rodríguez advierte que un miedo “mal llevado” potencialmente bloqueará la capacidad de razonar ante una situación de riesgo y hasta incapacitar al individuo. 

Nuestros miedos no son enemigos por Litzy

INCAPACITAR ¡Qué fuerte! Qué poder tan grande le damos a los miedos que los hacemos el copiloto de nuestro viaje.

Cuando yo comprendí esto empecé a entenderlos y abrazarlos, pero lo más importante empecé a ponerlos en el asiento de atrás del coche. 

Voltear, verlos y saber que están es parte de la vida, pero darles el control completo de tu vida y tus decisiones o falta de ellas no es una opción. 

Vamos creciendo y mientras pasan los años, crece este sentimiento de responsabilidad por lo se sigue y es normal y es humano. 

Pero hoy quiero decirte algo difícil de hacer no te voy a mentir, pero fácil de escribir; 

Suelta el control.

Saber que el control de mi vida no está en mí. 

Cuando entendemos esto, automáticamente descansamos en Dios o en lo que estés creyendo. 

Incluso nos liberamos de nosotros mismos y de nuestras propias ataduras.

Habla de lo que sientes.

Abre tu corazón, platica lo que está pasando por tu cabeza y por tu alma. 

Rodéate de personas que te impulsen, que te reten, rodéate de personas que sumen a tu vida y a tu crecimiento.

 Haz cambios en tu rutina diaria.

Cada pequeño paso y cambio que hacemos, cuenta. 

Sal, hazlo solo y también acompañado, cuando empezamos a hacer cambios día a día se va creando un hábito y este hábito crea un cambio.

 No te distraigas con la incertidumbre del futuro.

Aprovecha cada momento de tu presente. 

Vive el hoy, aquí estamos y muy pocas veces tomamos conciencia de esto, damos la vida, el tiempo y los momentos por hechos. 

Me costó y tardé en comprender que la fortaleza NUNCA nace de la FORTALEZA, NACE de la DEBILIDAD.

Qué cada temporada que pasamos, buena o difícil es esencial para nuestro crecimiento y para forjar nuestro carácter.  

La vida son instantes, instantes que una vez que pasan no vuelven, el tiempo es limitado y en realidad lo único importante es lo que aprendemos durante los procesos que nos toca vivir. 

Jamás hubiera podido entender que me hace realmente feliz, si no hubiese experimentado la tristeza.

Jamás hubiera experimentado la valentía a su máxima potencia sino hubiese experimentado los miedos y las debilidades.

Jamás hubiera podido sentirme en paz, sino hubiese experimentado la intranquilidad, la ansiedad y el caos. 

A veces, solo es cuestión de perspectiva. 

Y es aquí cuando alcanzamos a entender que, en medio de todo el caos, que bonito que todo pasa y sus promesas permanecen, que el camino puede cambiar, pero la promesa es firme. 

Qué bonito sanar y que bonito es volver a empezar. 

Qué bonito aprender de los múltiples errores y que bonito es el regalo de alzar las alas, tomar vuelo y tener un día más.

Litzy compartiendo como confrontar nuestros miedos

Sobre la autora: Litzy Camacho

Litzy Camacho tiene 23 años de edad y es Ingeniera en Gestión Empresarial. Actualmente está haciendo una Maestría en Admón. de Negocios con especialidad en Calidad y Productividad. Uno de sus sueños es ser una voz de inspiración para que otras mujeres persigan sus objetivos y reconozcan su identidad.  Puedes seguir a Litzy en sus redes sociales en Instagram: @litzykarelg y en Facebook: Litzy González

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